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BUENOS AIRES Clima

Si hubiese que pensar un slogan para la ciudad de Vancouver podría estar relacionado al medio ambiente, la calidad de vida y la ecología. El color elegido, sin dudas, sería el verde, porque esta localidad, una de las más importantes de Canadá, tiene los objetivos claros y trabaja para ello: la conservación de los parques, la reducción de residuos y la renovación de energías.

En su página oficial se pueden encontrar los detalles del plan “Residuos cero 2024”, que se compromete a conservar los recursos, prevenir los deshechos, compostar los restos de comida o convertirlos en combustibles, reparar y mantener productos para extender su vida útil y promover distintos tipos de acciones para reutilizarlos antes de reciclarlos.

Según datos de esa misma página, desde 2008 al 2020 ya se redujeron los residuos en un 56 por ciento y tanto las autoridades como los habitantes de Vancouver van por mucho más.

Por ejemplo, en las calles vecinales de la ciudad, es decir en aquellas zonas donde viven familias, las acciones incluyen la colocación de quintas y huertas que pueden ser utilizadas de forma comunitaria. Se trata de una política de agricultura urbana donde todos pueden colaborar y aprovechar las ventajas de cultivar sus propios alimentos en parcelas que comparten con sus vecinos.

Además, la ciudad apunta a ser “la más verde” y con el trabajo que vuelcan en cada uno de sus espacios públicos se advierte que lo están logrando. Tal es así que el municipio posee una junta especial dedicada exclusivamente a los parques, que son más de 250.

El más conocido es el Stanley Park, que cuenta con una superficie superior a las 404 hectáreas. En el mismo se conjugan montañas, caminos que pueden ser recorridos en bicicleta o a pie y una vegetación majestuosa, que va desde árboles ancestrales a jardines de coloridas flores.

En cuanto a la fauna autóctona, la mejor opción es conocer Grouse Mountain, especialmente en verano. Durante el invierno la montaña es un centro de esquí de grandes dimensiones, pero en los meses cálidos se convierte en el recorrido ideal para conocer la vida silvestre. Desde osos en su hábitat natural hasta charlas sobre la vida de los búhos, todo puede disfrutarse en una jornada de paseos.

En Grouse se puede observar también unos de los mejores paisajes, con grandes superficies de espacios verdes que se divisan luego de subir por medio de una aerosilla que en 14 minutos lleva a los visitantes a la cima. Desde ese punto se observa toda la ciudad de Vancouver y una gran extensión del Océano Pacífico.

Asimismo, la Universidad de British Columbia también tiene espacios verdes que son conservados con una pulcritud y prolijidad dignas de admiración. Al igual que el parque de la Reina Isabel, que cuenta con 52 hectáreas de jardines repletos de flores.

Lo mejor de los parques es que realmente están planificados para ser vividos. El de la Reina Isabel queda a solo 15 minutos en transporte público desde el centro de la ciudad. Otros espacios públicos ofrecen distintas opciones para visitarlos, ya sea alquilando bicicletas o monopatines. La combinación de colectivos y trenes urbanos permite desplazarse con facilidad de un punto al otro, es decir, que en un mismo día se pueden ver los tres paisajes de la ciudad: montaña, planicies y playas.

El municipio local, además de gestionar para que Vancouver sea un ejemplo en materia ecológica, organiza eventos para que la gente recorra sus parques, los sienta, los cuide y los viva, garantizando así su continuidad.

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