La República Dominicana es un estado soberano e independiente que brilla con luz propia en el corazón del Caribe, con playas inolvidables, consolidado como el destino turístico más popular y visitado de toda la región. Es uno de los cinco más elegidos de América Latina. Cuenta con amplia conectividad aérea que favorece su importante desarrollo hotelero, el ecoturismo y el turismo aventura en el marco del turismo en general.
Una geografía privilegiada es bañada al norte por el océano Atlántico y al sur por el mar Caribe, ofrece más de 1600 kilómetros de costa con playas paradisíacas de arena blanca. Un escenario perfecto también para ceremonias de boda, con la magia del sol sobre aguas que cambian de tono entre verde y turquesa.
Distinguen su magnetismo la diversidad paisajística, el legado histórico y la música. Es cuna del merengue y la bachata, géneros declarados Patrimonio Cultural, así como su capital Santo Domingo es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En sus enclaves turísticos se hablan con fluidez el inglés, el francés, el italiano y el alemán. Además, existen pequeñas comunidades que conservan el criollo haitiano.
Sus imperdibles:
- Santo Domingo: La capital del país es una vibrante metrópolis donde se destaca su Catedral Primada de América -la más antigua del continente-: en la icónica Zona Colonial de Santo Domingo, se alza la Catedral de Santa María de la Encarnación con cinco siglos de historia. A esta tierra llegó Cristóbal Colón en su viaje de 1492, como primer visitante del exterior dando inicio a la época de la colonia.
- Punta Cana / Bávaro: El epicentro turístico internacional, famoso por sus resorts de lujo y playas infinitas.
- Samaná: Una joya natural perfecta para el avistamiento de ballenas jorobadas y el turismo ecológico.
- Puerto Plata y Santiago de los Caballeros: Notorias por su historia, su arquitectura victoriana y su gran peso cultural y comercial.
Hay destinos turísticos que embelesan conquistando todos los sentidos, éste es uno de esos paraísos, y el primero encontrado desde del Descubrimiento de América.
Fotografía: René Domicevics












