Hay paisajes poco difundidos, poco frecuentados, pero que encierran un particular encanto solitario y profundo para almas curiosas. Esos que las cámaras fotográficas lanzadas a un recorrido en safari capturan y guardan su esplendor para alegría de los aventureros competidores, en viajes y certámenes.
Todas las provincias argentinas tienen la virtud de permitir que se descubran secretos bien preservados, donde el tiempo y la mano del hombre parecen no haber modificado casi nada.
En la última salida en safari fotográfico de Luis Daloia, Catamarca les regaló a los expertos ciertos encantos de un paraje desértico con matices naturales que apenas figura perdido en algún mapa, pero ni Google Maps registra. En busca de la Iglesia Nuestra Señora de Andacollo, los clics se detuvieron en el paraje de La Falda, por la Ruta 60, a 18 km al norte de Tinogasta pasando el poblado El Puesto.
Un trayecto por la catamarqueña Ruta del Adobe, deja impresas imágenes con un tiempo sin prisa, con soles intensos y tierras contrastantes.
La iglesia Nuestra Sra. de Andacollo; el Algarrobo blanco, un árbol que se convirtió en un símbolo de unión entre enamorados y vaticina: “El que pase debajo encontrará el amor”; cactus característico de la zona sobre suelo totalmente árido; la cascada Seda, ubicada en un cañón, el arriero y su trabajo con un carro empujado por bueyes, un banco aislado para el descanso entre la forestación ilustran ese recorrido pleno de vida y color.
¡Excelente trabajo! Luis Daloia, profesional de la fotografía.















