Le dicen “El restaurante de los famosos” a este bodegón con pescados, pastas y parrilla, donde la atención es siempre amable, el clima familiar y los platos abundantes con precios accesibles. Su característica más importante y su esencia se encuentran reflejadas en las miles de fotos que tapizan las paredes; acompañan, también, la escalera que conduce a la planta superior. Las estrellas del espectáculo siguen vigentes en este lugar y lo sellan con su impronta.
En 1992, Guillermo Miguel abrió las puertas de El Corralón, un proyecto realizado al calor del estímulo de amigos que pronto se multiplicaron. Hoy su hija Carolina mantiene el espíritu tradicional del legado. La identidad que conserva en su nombre fue tomada del corralón que había en la planta baja de la vieja casona -de 1898- en ese mismo lugar, sobre la calle Dr. Tomás M. de Anchorena al 800, barrio Balvanera. Fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Todas las figuras destacadas de nuestro país dejaron su testimonio afectuoso en imágenes, mensajes y firmas. No hay comensal que no sonría ante esos recuerdos. Hay fotografías y suvenires de: Diego Maradona, Mirtha Legrand, Moria Casán, Graciela Alfano, Rodrigo Bueno, Pepe Parada, Pappo, Carmen Barbieri, Santiago Bal, Arturo Puig, Gogó Andreu, Juan Verdaguer, los Sofovich, Manu Ginóbili, y tantísimos personajes del deporte, el arte, los escenarios teatrales y de la revista porteña. Obviamente, figuras internacionales pasaron también por sus mesas.
Innumerables charlas, acuerdos, bromas y anécdotas quedaron flotando en este espacio que ahora ocupan, principalmente, los actores y actrices de la farándula que se sienten como en “su casa” cenando junto a familiares y amigos. Es fácil encontrarlos, pero casi no se les pide autógrafos mientras disfrutan de la privacidad en su “otro hogar”, entre rostros y sonrisas muy latentes. Historias con brillo dicen ¡presente! invitando a comer y recordar en El Corralón.














